A veces te cruzas en la vida con personas con las que un simple intercambio de palabras durante dos minutos, una mirada o su alegría te transmite algo de tal forma, que te llena de energía, seguro que alguna vez habéis sentido algo así. En un estrecho pasillo, tras una larga jornada de feria, nos cruzamos con ellas, Carla y Mónica, así las conocimos.Unas semanas después recibimos una llamada de ellas, querían pedir cita para venir a vernos. Desde el momento que entraron por la puerta inundaron Cotonnus de un buen rollo increíble. Se casaban y querían ver con nosotras ideas para sus vestidos. El escenario de su boda no podía ser más bonito, las playas de Cádiz.El secreto mejor guardado para una novia, es su vestido y en este caso eran dos novias y dos vestidos …había que guardar el secreto y además teníamos una condición que cumplir, evitar por todos los medios que eligieran los mismos encajes, puntillas y demás adornos, por supuesto con la mayor discreción posible para que ninguna notara que algo ya había sido elegido por la otra.A cada prueba venían las dos juntas, mientras una se probaba, la otra se iba a tomar un café. Siempre venían acompañadas por sus familias. ¡No os imagináis lo divertidas que eran las pruebas!. Sus familias se convirtieron en nuestras cómplices y nos ayudaron muchísimo.

Desde el primer momento Carla tuvo claro el vestido que quería y tanto la elección del tejido, el patrón, incluso el encaje lo eligió el primer día y nunca pensó en hacer cambios.

Con Mónica la cosa se complicó un poco más. También tenía una idea bastante clara, incluso había visto en otro atelier un encaje que le gustaba mucho y dio la casualidad que nosotras lo teníamos expuesto. Su vestido no tenía nada que ver con el de Carla, esto nos facilitó mucho el trabajo. La primera prueba del toile se hizo con esta idea pero no la terminó de convencer y quiso verse con otro modelo y otros encajes. Nuestra sorpresa fue que con los cambios que empezó a hacer, el modelo se parecería mucho al de Carla, incluso eligió el mismo encaje.Cada prueba de sus vestidos, era un reto pero contábamos con la ayuda de nuestras cómplices, sus familias. Muchas veces tuvimos que improvisar conversaciones a escondidas con la familia, las ocurrencias, las risas…¡Que recuerdos!

Cada día que pasaba, las modificaciones que Mónica proponía se acercaban más al vestido de Carla. La espalda de su vestido era cubierta y la cambió a abierta con encaje y en pico, como Carla. El encaje que Carla había elegido era en un tono beig, y Mónica quiso cambiar el suyo por uno en tono beig. No nos lo podíamos creer ni nosotras, ni la familia. Se parecían en los gustos más de lo que ella mismas pensaban.Lo importante es que las dos estaban guapísimas con sus vestidos y quedaron encantadas con el aire romántico de los mismos.

Se casaban en la playa y para estar cómodas las dos eligieron de calzado alpargatas de cuña. Las alpargatas se las decoramos a cada una con la puntilla que llevaban en el vestido.

Ambas querían llevar algo en común de adorno en el pelo, y las hicimos unas pequeñas peinetas con menudas flores de porcelanas en tonos rosados, quedaron ideales.

El 22 de junio de 2019 con las maravillosas playas de Cádiz como telón de fondo celebraron su boda. Una boda preciosa, preparada con mucho detalle, en la que pusieron una condición a todos los invitados, vestir de blanco.Natalia Ngestudio Photography fue la encargada de realizar el reportaje fotográfico y la verdad es que las fotografías son preciosas, nos ayudan a hacernos una idea de la bonita boda y de lo bien que lo pasaron.Solo nos queda desearos que sigáis siendo siempre como nosotras os hemos conocido, derrochando amor y haciendo partícipe a todo el mundo de vuestra felicidad. ¡Enhorabuena!

Besos
By Carmen

Créditos:
Vestidos y peinas: Cotonnus
Fotografía: Natalia Ngestudio Photography
Localización: Sajorami Beach