Cuando compras un producto de calidad, lo normal es que el producto dure mucho tiempo siempre que le des un trato adecuado. Os damos nuestras recomendaciones:

No guardes enseguida ese traje caro o ese vestido tan bonito. Después de usar una prenda, cuélgala. La ventilación alisa las arrugas y, al quitar humedad y olores, reduce la necesidad de someterla a una limpieza en seco.

Las perchas de alambre no son adecuadas para las prendas de calidad. Los extremos se clavan en las mangas de las blusas, vestidos y chaquetas. Las perchas finas destrozan los hombros y no aguantan prendas pesadas.

Desodorantes, lociones corporales y perfumes son un regalo para tu cuerpo y un riesgo para tu ropa. Las sustancias químicas de los cosméticos pueden dañar las fibras de la ropa, así que sécate antes de vestirte… y nunca apliques perfumes ni lociones sobre la ropa.

Si la prenda tiene entretela o forro, no se pueden mojar, es mejor limpiarlas en seco para evitar que se deforme.

Es clave separar la ropa antes de cada lavado según los colores.

Es mejor lavar las prendas por el revés, los colores estarán mejor protegidos y no se desgastarán tan rápidamente.

Si se lava a mano, lo indicado es utilizar poca cantidad de detergente líquido, y disolverlo antes de introducir la prenda.